Historias reales de personas que llegaron a terapia sintiendo que algo no estaba bien en ellas y descubrieron que lo que les pasaba tenía sentido.

A lo largo de mis más de 10 años como psicóloga y sexóloga, he tenido el honor de acompañar a muchas personas a transitar sus dificultades personales y sexuales.

Sus procesos dan sentido a mi profesión y son la prueba viva de que lo que te ocurre hoy tiene un porqué y, sobre todo, una salida.

Leer otras historias puede ser el comienzo de escuchar la tuya.

Con su total consentimiento y protegiendo su confidencialidad, comparto algunas de sus experiencias contigo. 

No comparto estas historias para mostrarte procesos perfectos, sino para recordarte que no eres un “bicho raro”: lo que te pasa tiene sentido y que pedir ayuda es el primer paso para una relación más amable contigo, con tu cuerpo y tus vínculos.

Agradezco de corazón a cada uno de mis pacientes por su generosidad al compartir parte de su camino. 

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Falta deseo sexual

Muchas personas llegan a terapia sintiendo que se han desconectado de su deseo, de su cuerpo o de su forma de vivir la intimidad.

A veces hay culpa, presión, miedo a decepcionar o simplemente la sensación de que “algo ya no funciona como antes”

Pensaba que había algo “estropeado” en mí

“He entendido que ser no normativa no significa necesariamente que haya algo mal en mí.”.

A través del proceso he logrado: 

  • Desmontar la culpa: Comprender que tu cuerpo y tus bloqueos tienen una historia legítima. No estás «estropeada», te estabas protegiendo.

  • Cambiar la mirada: Desarrollar una profunda empatía y tolerancia hacia mi misma, dejando de vivir a la defensiva con mi entorno.

  • Acompañamiento a mi ritmo: Una terapia que va más allá de lo cómodo, pero cuidando siempre que estés preparada para digerir cada paso, sin forzar.

“Antes de empezar terapia no sentía placer sexual ni disfrutaba del contacto físico o las muestras de cariño.

Con el tiempo eso fue empeorando hasta sentir rechazo, y llegué a pensar que había algo roto en mí.

Durante el proceso entendí que muchas veces los problemas con el sexo no vienen realmente del sexo, y que ser no normativa no significa necesariamente tener un problema.

Lo más importante fue empezar a entender cómo algunas experiencias de mi vida me habían llevado a construir barreras y desconectarme de mí misma.

Ahora me relaciono conmigo con más empatía, menos culpa y menos sensación de estar “estropeada”.

Me sentí muy acompañada durante todo el proceso y valoré especialmente la forma cuidadosa, respetuosa y humana de abordar temas difíciles.

Si tuviera que resumir mi proceso en una frase sería: ‘hacía falta’.”

Paciente terapia sexual 2026

Despertar mi deseo sexual y reconectar con una sexualidad sin moldes.

Me di cuenta de que estaba desconectada de mi sexualidad. He aprendido que el deseo hay que trabajarlo y que no siempre es ideal” .

La terapia sexual me ayudó a: 

  • Ganar empoderamiento sobre mí misma, aprendiendo a valorarme y a expresar lo que necesito.
  • Gestionar el deseo en pareja sin frustraciones, entendiendo que cada persona tiene ritmos distintos.
  • Tomar conciencia de cómo soy y cómo me relaciono, desde un vínculo cómodo y experto.

«El análisis interno que he hecho en las sesiones me ha dado más empoderamiento sobre mí misma, he aprendido a valorarme y a hacerme valorar.

He tomado conciencia de muchas cosas, sobre todo de como soy y cómo me relaciono con los demás y con mi pareja. También me he dado cuenta que estaba muy desconectada de mi sexualidad.

De la terapia me llevo que tengo que reflexionar sobre mis necesidades y preocuparme por cubrirlas y expresarlas, porque hasta ahora las tenía «dormidas».

He aprendido que el sexo no siempre es ideal en la parejas y que el deseo sexual hay que trabajarlo. Que cada persona tiene un nivel de deseo sexual distinto y hay que saber gestionarlo bien con la pareja para evitar problemas.

Te recomendaría por haberme sentido muy cómoda contigo y por tu experiencia, que se veía reflejada en las sesiones». 

 

Paciente terapia sexual 2017

No es falta de amor, es rutina y la falsa obligación de tener que cumplir

“Me llevo herramientas para no sentirme obligada a hacer nada que no quiera.”

A través del proceso he logrado: 

  • Habitar mi deseo desde la libertad, poniendo límites sanos para que el sexo vuelva a ser un espacio de encuentro y nunca de obligación.
  • Romper el bucle de la monotonía: salir del «piloto automático» y explorar nuevas dinámicas con mi pareja.
  • Superar la vergüenza: en un espacio externo a la relación, seguro, de total confianza y libre de juicios, donde hablar de lo que te pasa se vuelve fácil y cómodo.

“Gracias a la terapia y a diferentes herramientas pudimos salir un poco de la rutina sexual en la pareja.

También me di cuenta de que parte de lo que estaba viviendo probablemente tenía más relación con factores hormonales y con la monotonía que con un problema más grave.

Lo que más me ayudó fue poder hablar de todo esto con alguien externo a la relación, con total confianza y sin sentirme juzgada.

Aunque al principio me daba mucha vergüenza hablar de sexualidad, la experiencia fue mucho mejor de lo que imaginaba.

Me llevo herramientas para no repetir siempre las mismas dinámicas y, sobre todo, para no sentirme obligada a hacer cosas que realmente no quiero.

También valoro mucho la sensación de comodidad y confianza durante las sesiones, porque hizo mucho más fácil abrirme y poder avanzar.

Si tuviera que resumir la terapia en una palabra sería: ‘resolutiva’.”

Paciente terapia sexual 2019

Dificultades para llegar al orgasmo

Hablar de orgasmo sigue siendo difícil para muchas personas que llegan a mi consulta sitiéndose frustradas y presionadas por la autoexigencia. 

Detrás de esta dificultad suele haber un exceso de control y una desconexión con las sensaciones corporales. 

Reconectar con mi cuerpo y mi deseo

No podía llegar al orgasmo ni sola ni acompañada” .

La terapia sexual me ayudó a: 

  • Tener una conexión íntima con mi cuerpo que no sabía que existía.
  • Conseguir una claridad absoluta para ver mis necesidades reales sin filtros de vergüenza o culpa.
  • Vivir un proceso cuidado con dedicación, respeto incondicional y una escucha profundamente limpia.

«Cuando empecé la terapia estaba muy desconectada de mí y de mi cuerpo. No podía llegar al orgasmo ni sola ni acompañada.

La terapia me ha ayudado a verme a mí y a mis necesidades con claridad. La terapia me ha gustado y ayudado mucho, ha superado mis expectativas iniciales.

Del proceso de terapia me lleva conexión conmigo misma y unas ganas de vivir con las que no sabía conectar al principio del proceso.

Te recomendaría porque me has escuchado sin juicio y has desvelado mucha claridad. Respetas mucho quién eres y cuidas el proceso con dedicación.

Me has ayudado a tomar uno de los pasos más importantes, a nivel psicológico, que he hecho en mi vida»

Paciente terapia sexual 2025

Descubrir el orgasmo desde la libertad y sin presiones.

“Me sentía estancada en el ámbito sexual y no sabía cómo avanzar.” 

Del proceso terapéutico me llevo:

  • Alcanzar mi objetivo principal: llegar al orgasmo.
  • Desestancarme y avanzar, reconociendo las situaciones desagradables que me frenaban.
  • Sentirme completamente cómoda en un espacio seguro para hablar de un tema tan sensible.

«Lo que más me ha ayudado de la terapia ha sido reconocer mis propios sentimientos y ver la sexualidad de una forma positiva y natural.

De la terapia me llevo haber llegado a mi objetivo principal: llegar al orgasmo.

Te recomendaría porque me he  sentido muy cómoda durante las sesiones con un tema que es muy sensible para mí y según mi opinión eso es algo fundamental en una terapia.

Por otro lado, yo estaba estancada en el ámbito sexual, sentía que algo me pasaba pero por mí misma tampoco había terminado de indagar en eso y me has ayudado a desestancarme y poder avanzar».

Paciente terapia sexual 2019 

Dejar de sentirme rara y aprender a escuharme

“Entendí que no había culpas, sino cosas que necesitaban comprenderse y trabajarse.”

La terapia sexual me ayudó a: 

  • Comprender que las dificultades sexuales no son un fallo individual, aliviando la carga personal para abrir la comunicación en la pareja.
  • Hablar sin filtros ni vergüenza: Construir un espacio seguro para nombrar lo que duele y expresar sentimientos sin miedo a ser juzgada.
  • Pasar de la autoexigencia al autoconocimiento real, aprendiendo a escuchar mi cuerpo, mis deseos y a ser más amable conmigo misma.

“Durante el proceso me he abierto mucho más y he podido hablar sin vergüenza de mis problemas y sentimientos, tanto en terapia como con mi pareja.

Me di cuenta de que el problema no era solo mío y de que necesitaba dejar de culparme constantemente.

Una de las cosas que más me ayudó fue entender que no hay personas ‘rotas’, sino dificultades que pueden trabajarse con paciencia, comprensión y tiempo.

También aprendí a conocerme mucho más a nivel sexual, a entender mejor mi cuerpo y mis deseos.

Aunque el proceso no siempre fue fácil y muchas sesiones removieron emociones difíciles, siento que la terapia me ayudó a ser más fuerte, más consciente y más amable conmigo misma.

Ahora sé que mis dificultades pueden resolverse y que puedo vivir mi sexualidad y mi relación desde un lugar más tranquilo y conectado.

Si tuviera que resumir mi proceso en una frase sería: ‘sacar poco a poco la fuerza que tenía dentro de mí’.”

Paciente terapia sexual 2020

Intentar controlarlo todo es lo que me impedía disfrutar

“Era mi propia mente, la presión y la necesidad de controlar lo que me bloqueaban y me impedían dejarme llevar.” 

En terapia trabajamos para:

  • Desactivar la hipervigilancia: Aprender a poner límites a las preocupaciones para que dejen de invadir mi cabeza y mi intimidad.

  • Desvincular el sexo del rendimiento: Descubrir y habitar mi sexualidad individual, conectando con mi placer propio antes de compartirlo en pareja.

  • Abrazar la normalidad: Comprender el funcionamiento de mi respuesta sexual para sustituir la tensión y el miedo por aceptación y fluidez.

“Durante la terapia me di cuenta de que muchos de los ‘problemas’ que pensaba que tenía no eran realmente problemas.

Era mi propia mente, la presión y la necesidad de controlar lo que me bloqueaban y me impedían dejarme llevar.

A medida que fui entendiendo que muchas de las cosas que sentía eran normales, empecé a relajarme más y a vivir la sexualidad con menos tensión y menos miedo.

También descubrí la importancia de conectar con mi sexualidad de forma individual y no vivir el sexo únicamente desde la pareja o desde el rendimiento.

Una de las cosas que más me ayudó fue aprender a poner límites a mis preocupaciones y no dejar que invadieran constantemente mi cabeza.

Eso tuvo un impacto muy grande en mi forma de sentir el sexo y el placer, tanto sola como en pareja.

Me sentí muy escuchada y comprendida durante todo el proceso, y valoré mucho la cercanía, la claridad y la forma razonada de acompañarme en terapia.

Ahora siento que tengo una vida sexual mucho más saludable, más consciente y más placentera.

Si tuviera que resumir el proceso en una frase sería: ‘aprender a aceptarme y dejarme llevar’«.

Paciente terapia sexual 2018 

Vaginismo

El vaginismo suele vivirse desde la confusión, el bloqueo y la sensación de que el propio cuerpo “rechaza” algo que debería ser natural.

Muchas personas llegan a terapia sintiéndose solas, incomprendidas o frustradas después de mucho tiempo intentando entender qué les ocurre. 

Aprender a confiar más en mi cuerpo

Pasé de sentirme incomprendida por el sistema médico a recuperar la confianza en mi cuerpo: un proceso despacio pero seguro» .

La terapia sexual me llevo: 

  • Confianza renovada: Una conexión sólida con mi propio cuerpo y mucho menos miedo a explorar y probar cosas nuevas.
  • Espacio seguro y libre de juicio: La tranquilidad de poder volcar cualquier preocupación con la total libertad de no sentir vergüenza.
  • Terapia 100% personalizada:Un enfoque humano que entiende que, aunque el diagnóstico sea el mismo, cada cuerpo y cada historia necesitan un camino único.

“Empecé terapia por vaginismo, después de una visita al ginecólogo en la que sentí que no se tomaban en serio lo que me pasaba.

Me sentía aislada, porque era algo que no podía compartir ni solucionar.

Durante el proceso he notado menos miedo a probar cosas nuevas y más confianza en mi cuerpo y en mí misma.

Lo más importante para mí fue sentir la libertad de poder hablar de cualquier problema sin vergüenza.

También valoro mucho que entiendas que, aunque varias personas puedan tener el mismo problema, cada una necesita un enfoque distinto y adaptado a su historia.

Si tuviera que resumir mi proceso en una frase sería: ‘despacio, pero seguro’.”

Paciente terapia sexual 2026

Eyaculación precoz

Muchos hombres viven la eyaculación precoz con frustración, presión y miedo a “no hacerlo bien”.

Con el tiempo, la ansiedad y la autoexigencia pueden hacer que el sexo deje de disfrutarse y se viva desde la anticipación o el miedo a perder el control.

Keepcalm que a veces nos frustramos con nosotros mismos

“Entré en terapia sintiendo un nudo con mi sexualidad y ahora siento que ya no ocupa ese lugar.”

A través de este proceso logré: 

  • Integrar las incomodidades del pasado para que dejen de ser un problema en mi presente.

  • Poner en valor lo que siento frente a las exigencias o imposiciones que vienen de fuera.

  • Reconectar con mis necesidades desde el disfrute, la relajación y el absoluto respeto, fuera de la tensión y el juicio.

“Cuando empecé terapia sentía un malestar relacionado con mi sexualidad que no acababa de entender, como si tuviera un nudo dentro.

Meses después me di cuenta de que aquello que tanto me pesaba ya no era un problema en mi vida, o al menos había podido integrarlo de otra manera.

Una de las cosas más importantes que descubrí fue lo difícil que me resultaba escucharme y dar valor a lo que sentía frente a las expectativas externas.

También aprendí a relacionarme conmigo mismo desde un lugar más relajado, entendiendo el juego y la calma como espacios importantes para conectar conmigo y con mis necesidades.

Me sentí muy acompañado durante todo el proceso y valoré especialmente la calidez, la escucha y la sensación de poder explorar sin sentirme juzgado.

Me llevo la idea de que, cuando tenemos espacio para escucharnos con calma, todo se vuelve un poco más fácil.”

Paciente terapia sexual 2022

Poner orden y recuperar el control

“Hablar de todo esto con naturalidad fue el primer paso para empezar a disfrutarlo de verdad.”

En consulta logramos: 

  • Romper el tabú en casa: Aprendí a comunicar mis necesidades y procesos a mi pareja desde la normalidad absoluta, sin culpa.

  • Identificar los temores interiorizados que sabía que estaban ahí, pero que no sabía cómo descifrar a solas.

  • Pasar de la mente al cuerpo para que el contacto, el afecto y la penetración lleguen desde la calma, el sentimiento y el disfrute real.

“Durante el proceso he ganado más seguridad y me he dado cuenta de la importancia de vivir el sexo desde la conexión emocional y no solo desde el rendimiento o el placer inmediato.

Una de las cosas que más me ayudó fue poder hablarlo con mi pareja con naturalidad y entender que lo que me pasaba podía abordarse sin vergüenza.

Era mi primera experiencia en terapia y, desde la primera sesión, sentí que iba a ayudarme. Poder hablar de estos temas con total tranquilidad marcó una gran diferencia para mí.

Me llevo la sensación de haber puesto orden y sentido a muchas cosas que estaban desordenadas en mi cabeza.

Ahora puedo disfrutar mucho más del sexo, de la intimidad y del contacto con mi pareja desde un lugar más tranquilo y seguro.

También valoro mucho haber podido entender miedos que llevaba tiempo arrastrando y que no sabía interpretar hasta empezar terapia.”

Paciente terapia sexual 2019

Disfunción eréctil

La disfunción eréctil puede generar mucha inseguridad, presión y miedo a decepcionar.

A menudo, detrás de las dificultades de erección no solo hay ansiedad sexual, sino también autoexigencia, estrés o una forma de vivir la sexualidad demasiado centrada en el rendimiento.

Dejar de vivir el sexo desde la exigencia

“He aprendido a que no me importe tanto no rendir como se espera.« .

La terapia sexual destaco: 

  • Gestión de la ansiedad: Frenar los pensamientos intrusivos antes y durante las relaciones.

  • Adiós a la autoexigencia: Aprender a vivir la sexualidad desde el disfrute y el presente, no desde la obligación de cumplir un estándar.

  • Autonomía y valor personal: Un espacio cercano que no te da recetas mágicas, sino que te enseña a reflexionar por ti mismo para recuperar la seguridad.

“Empecé terapia por ansiedad sexual, miedo a no rendir y problemas de erección derivados de esa presión.

Durante el proceso he aprendido a gestionar mejor la ansiedad y a no exigirme tanto.

Lo más importante para mí fue darme cuenta de muchas cosas sobre cómo soy realmente y conocerme más.

Creo que todo lo trabajado me va a ayudar a vivir la sexualidad con menos presión en el futuro.

También valoro mucho que la terapia fuera cercana y que me ayudara a reflexionar y pensar por mí mismo, dándome más valor como persona.

Si tuviera que resumir mi proceso en una palabra sería: ‘cambio’.”

Paciente terapia sexual 2026

El problema no era solo sexual

“Me di cuenta de que si uno no se encuentra a gusto con uno mismo, no es factible tener una vida sexual plena« .

De la terapia sexual me llevo: 

  • Claridad frente a los mitos: Identificación y desmontaje de las falsas creencias y expectativas sobre cómo «debería» ser el sexo.
  • Un diálogo fácil y seguro: Una guía cercana y humana que hizo que hablar de lo más íntimo resultara natural, cómodo y liberador.
  • El aprendizaje de que la cama es solo un reflejo de nuestra vida cotidiana, y que la verdadera satisfacción empieza por reconciliarse con uno mismo. 

“Empecé terapia arrastrando varias creencias erróneas acerca de la sexualidad que me presionaban.

Durante el proceso, María ha sido como un espejo para mí, mostrándome de forma muy nítida cómo era mi manera de proceder en el contexto sexual.

Ha sido una guía cercana, clara y amigable, logrando que fuera verdaderamente fácil establecer un diálogo abierto; eso es lo que me ha permitido alcanzar un punto de satisfacción muy alto en mis relaciones actuales.

Al final, me he dado cuenta de que no hay que actuar solo a nivel sexual, sino también en otros aspectos de la vida cotidiana.

Si uno no se encuentra a gusto con uno mismo, no es factible poder llevar una vida sexual satisfactoria.”

Paciente terapia sexual 2024

Cuando normalizar lo que te pasa te devuelve la confianza

“Me di cuenta de que lo que me pasaba era mucho más común de lo que pensaba.”

Del proceso de terapia sexual me llevo: 

  • Salir del aislamiento: Entender y aceptar que no eres un «bicho raro», sino que es algo que le ocurre a mucha más gente. Normalizar cura.

  • La mente como aliada: Comprender el poder que tiene nuestra psicología sobre el cuerpo y aprender a canalizarlo a favor del bienestar íntimo.

  • Comunicación que sana: Ganar la confianza y la autoestima necesarias para hablar con total naturalidad de temas íntimos con la pareja, reforzando el vínculo.

Llevaba años sufriendo una situación en silencio, sintiendo que era el único, pero la terapia me ha ayudado a aceptar y normalizar que esto le pasa a mucha más gente.

Me he dado cuenta del verdadero poder que tiene la mente en la sexualidad. María ha sido una pieza clave para superarlo; me transmitió una confianza, una empatía y una parte humana tan brutales que me sentí cómodo hablando con total naturalidad de mis temas más íntimos y personales.

Su acompañamiento me dio la fuerza para abrirme y hablarlo por primera vez con mi pareja, lo que mejoró por completo mi autoestima y nuestra confianza mutua.

De este proceso me llevo un aprendizaje positivo y la seguridad para seguir disfrutando de mi relación sin miedos.

Recomendaría a María sin dudarlo: hablar con ella es fácil, agradable y te hace sentir seguro desde el primer minuto.”

Paciente terapia sexual 2022

Ansiedad

Muchas personas llegan a terapia sintiéndose desbordadas, desconectadas o atrapadas en un estado constante de alerta.
La ansiedad no siempre se ve desde fuera, pero puede sentirse como vivir sin descanso por dentro.

Las respuestas que necesitas para calmar la ansiedad ya están en ti.

“Yo sabía que las cosas andaban mal, pero me encontraba muy perdida.” 

El proceso terapéutico me ayudó a:

  • Hacerme las preguntas correctas para encontrar las soluciones por mí misma.
  • Sentirme escuchada desde la dulzura y el respeto, dejando atrás el miedo a cohibirme.
  • Encontrar la salida a las situaciones que me abrumaban.

«Pensaba que me iba a cohibir, pero María es una persona muy cercana y profesional, me gustó mucho que con respeto se sensibilizara conmigo y fuera dulce a la hora de decirme las cosas.

Lo que más me ha ayudado de la terapia es hacerme preguntas que tenía que hacerme y en lo que más me sorprendí, era que todas esas respuestas estaban en mí.

Yo sabía que las cosas andaban mal, pero me encontraba muy perdida. Con la terapia fui encontrando la manera de solucionar las cosas que me atormentaban».

Paciente terapia psicológica 2024 

Volver a mí en un momento de desorden emocional

“Me sentía perdida y sin herramientas para gestionar lo que me estaba pasando”.

La terapia psicológica me aportó: 

  • Conciencia y control: Aprendí a entender qué me provocaba la ansiedad y a regular las crisis.
  • Perspectiva y autoperdón: Aprendí a relativizar las cosas, a confiar más en mí y a valorar el contexto.
  • Un espacio para ordenarme: A través de la guía de María, fui llegando yo sola a mis propias conclusiones

«Cuando empecé terapia estaba en un momento de mucho desorden emocional. Estaba en crisis con mi pareja y tenía muchos ataques de ansiedad.

Me sentía perdida y sin herramientas para gestionarlo. Por eso decidí pedir ayuda.

Durante el proceso he sido mucho más consciente de lo que me provocaba ansiedad, he aprendido a relativizar las cosas, a perdonarme, a confiar y a darle importancia al contexto.

La terapia me ha ayudado a entender por qué pasaban las cosas y he aprendido a regular las crisis de ansiedad. Ahora estoy más tranquila.

Además, hablando con María llegaba yo sola a conclusiones y me dedicaba un tiempo a mí, a pensar y ordenarme.

La terapia ha ido mejor de lo que me esperaba. Me he sentido muy acompañada y has sabido entender perfectamente lo que yo necesitaba.

Te recomendaría porque has sido clave para que vuelva a estar bien y me has acompañado en un momento donde no veía nada claro y no sabía qué hacer».

Paciente terapia psicológica 2024

Aprender a soltar lo que no puedo controlar

He sido consciente de por qué siento ansiedad y he aprendido a estar más tranquila en situaciones que están fuera de mi control” .

Del acompañamiento psicológico me llevo: 

  • Conocerme mejor y aprender a estar en paz en los momentos de tensión. 
  • Entender que no puedo cambiar a los demás ni a las situaciones externas.
  • Lidiar con la ansiedad de una manera que me permite estar más tranquila y feliz en mi día a día

«Durante el proceso de terapia me he conocido y he aprendido a estar más tranquila en situaciones que me causan un conflicto interior.

Aceptando que no puedo cambiar situaciones ni a personas.

He sido consciente de por qué siento ansiedad ante ciertas situaciones y a aceptarlas para lidiar con ellas de una manera que me hace estar más tranquila y feliz, pues están fuera de mi control.

Me hubiera gustado hacer más ejercicios prácticos.

Estuve muy cómoda hablando contigo y me ayudaste a lidiar con situaciones que me provocaban un gran conflicto interior»

Paciente terapia psicológica 2020

Inseguridad

A veces el mayor desgaste no viene de lo que ocurre fuera, sino de la forma en que nos hablamos, nos exigimos o dudamos constantemente de nosotros mismos.

La terapia puede ayudarte a entender de dónde vienen esas inseguridades y relacionarte contigo desde un lugar más amable.

Aprender a verme con más claridad y menos juicio

He podido conocerme en profundidad y aceptar partes de mí que antes evitaba” .

La terapia psicológica me ayudó a: 

  • Mayor aceptación de mí misma y un profundo crecimiento personal.
  • La valentía para asumir riesgos que antes me resultaban impensables.
  • Una visión aterrizada de quién soy, rompiendo bloqueos desde la calidez y la cercanía.

«Durante el proceso de terapia he notado una mayor aceptación de mi misma, crecimiento personal. He sido capaz de asumir riesgos que para mí hubieran sido impensables, aunque al final haya implicado mayor dolor y trabajo personal.

Me hubiera gustado ejercicios entre sesiones para complementar el proceso de terapia y que después sirvan como base durante las sesiones para poder profundizar en ellos.

Me he sentido muy cómoda, muy acompañada. He sentido que era muy fácil expresarme, que no había juicios por tu parte, al contrario, sólo entendimiento.

Me llevo una visión más aterrizada de mí misma, haberme conocido más en profundidad. Haberme dado cuenta de bloqueos y la sensación de que necesito seguir trabajando en ellos, que el camino no acaba aquí.

Siento que no hay juicios, es muy fácil expresarse y mostrarse vulnerable contigo. Haces la terapia muy agradable, eres muy cercana y consigues poner luz en los bloqueos que ni uno mismo es consciente que tiene o sabe cómo expresar.

Gracias infinitas por tu tiempo y tu acompañamiento. Recomendaría a todo el mundo hacer terapia contigo».

Paciente terapia psicológica 2022

Comprender el origen de tus miedos para decidir sobre tus acciones.

María plantea la vida desde otra perspectiva, poniendo el foco encima pero sin hacerte sentir culpable” . 

El proceso terapéutico me ayudó a:

  • Poder de decisión: Ahora capto cuándo actúan mis inseguridades y decido qué hacer.
  • Comprensión profunda: Identifico el porqué de mis sentimientos y su fuente real.
  • Evolución sin juicios: Una consulta donde conviven la risa respetuosa, la paz y la efectividad para llegar al fondo de las cosas.

«Durante todas las sesiones y un mes después de terminar con ellas, soy capaz de comprender el porqué de mis sentimientos y su fuente. Identifico cuando son mis inseguridades las que actúan y tengo poder de decisión sobre mis acciones.

Después de una primera mala experiencia, viví la terapia con María de una forma muy natural. Es muy fácil hablar con ella. Ríe mucho, sin hacer bromas que podrían incomodar.

María es capaz de identificar actitudes, palabras clave y expresiones mientras tú das tu explicación, de una forma pacífica en la que te das cuenta de cosas junto a ella.

Me hizo plantearme mi vida desde otra perspectiva, poniéndome el foco encima, pero sin hacerme sentir culpable. Me llevo la sensación de evolución personal.

Te recomendaría por tu cercanía, naturalidad y capacidad de llegar al fondo de la cuestión de una forma sencilla, humana y efectiva. También porqué dejas hablar mucho y eso me gusta». 

Paciente terapia psicológica 2020 

Ruptura de pareja

Las rupturas pueden remover mucho más que una relación. A veces también sacuden la identidad, los planes de futuro, la autoestima o la sensación de estabilidad emocional. No siempre es fácil sostener ese proceso en soledad.

Volver a encontrar estabilidad en un momento de cambio

“La terapia me ayudó a tomar una decisión muy complicada en un momento vital difícil» .

La terapia psicológica me ayudó a: 

  • Tejer una red de seguridad propia para dar pasos difíciles sin «morir en el camino».
  • Encontrar un descanso real gracias a una sujeción emocional muy confortable.
  • Soltar pesos innecesarios: Aprender a limpiar y ordenar las cargas que arrastraba.

«La terapia me ayudó a tomar una decisión muy complicada y, a partir de esa decisión, a ir construyendo a partir del gran cambio vital que vino después.

A raíz de empezar con María pude ir tejiendo poco a poco una red de seguridad que me sirvió, primero, para dar el paso y no morir en el camino, y segundo, para poder descansar, con una especie de colchón emocional. Una sujeción propia muy confortable.

Ha sido mucho mejor de lo que yo esperaba, de hecho. María me ha hecho sentirme acompañada.

Ella te da seguridad en el proceso, y te aporta un matiz de cercanía que para mí ha sido crucial en mi aprendizaje y trabajo.

Te recomendaría por ser extremadamente profesional, cercana, confiable. Porque eres la Marie Kondo emocional. Ayudas a limpiarte, a ordenarte. Pesos y cargas innecesarias fuera».

Paciente terapia psicológica 2020

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Opinion terapia sexual

A veces, escuchar otras historias ayuda a entender mejor lo que nos está pasando. 

Si sientes que ha llegado tu momento, puedes escribirme. Tendremos una primera sesión para entender qué te está pasando y ver cómo puedo acompañarte en este proceso. ¿Te parece?  

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Si algo de lo que has leído resonó contigo, quizá este sea un buen lugar para seguir explorando, a tu ritmo.

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