falta deseo sexual problema sexual frecuente

 

Uno de los problemas sexuales más frecuentes en terapia sexual y que afecta tanto a hombres como a mujeres es la falta de deseo sexual.

 

Si la sexualidad no es una prioridad para ti, si , ya no sientes la necesidad de tener sexo y podrías vivir perfectamente sin él, si te da una pereza tremenda iniciar los encuentros sexuales ( independientemente de si los disfrutas o no). 

 

Si te esfuerzas en tener relaciones sexuales porque tu pareja te lo pide y crees tienes que «cumplir con unos mínimos». 

 

Seguramente, tus relaciones sexuales son «porque toca» y no «porque te apetecen»

 

Incluso, tal vez, has empezado a evitar situaciones de intimidad porque sabes que tu pareja puede proponerte un encuentro sexual y ha llegado un punto en que no quieres volver a rechazarla y decirle que no tienes ganas. 

 

Si, desde hace algún tiempo, la sexualidad se ha convertido en un tema de discusión y os ha alejado como pareja

 

Es probable que tengas un problema de falta de deseo sexualSi quieres saber cómo resolverlo, sigue leyendo porque este artículo es para ti.

 

 

¿Qué es el deseo sexual?

El deseo sexual es la energía que te motiva a disfrutar de tu sexualidad y, en algunos casos, a compartirla. El deseo sexual te predispone a un encuentro sexual,

¿Qué tipos de deseo sexual existen?

Existen dos tipos de deseo sexual: 

  • El deseo sexual activo:

Es ese impulso biológico que te hace desear tener sexo.  Es ese estado en el que «tengo ganas o necesidad de tener relaciones sexuales: El «estoy cachondo/a». 

En las mujeres, el deseo activo puede aparecer durante la ovulación (esos días del mes en el que estás más receptiva a tener encuentros sexuales porque sí). 

 

A veces, aumenta durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo.

 

Y, durante la fase pasional al conocer a una persona y en el enamoramiento

 

En los hombres, el deseo activo aparece ligado a la renovación de espermatozoides que se produce cada pocos días (el cuerpo necesita expulsar los que se mueren para dejar lugar a los nuevos). 

 

Y, como en la mujer, durante el enamoramiento o en la fase pasional

 

Como ves, existen diferencias entre hombres y mujeres en el deseo activo, mientras que a los hombres se les activa en fase pasional y cada pocos días (y para siempre) para renovar espermatozoides. 

 

A las mujeres se les activa igualmente en la fase pasional, pero luego sólo una vez al mes con la ovulación (y hasta la menopausia). 

  • El deseo sexual reactivo:

Este tipo de deseo se activa como reacción a un estímulo.  Tu primera sensación es que ahora mismo «no necesito sexo o no tengo ganas«, pero puede que, en un rato, si hay un estímulo despertador las ganas aparezcan. 

¿Cómo funciona cada tipo de deseo sexual?

  • El deseo sexual activo:

Este tipo de deseo sexual funciona como un TODO. 

 

Al estar activado, sientes el impulso de tener una relación sexual y «descargar» o llegar al final. 

Cuando te subes a las escaleras mecánicas ya no te puedes bajar hasta llegar al final ( o no sin consecuencias). 

 



deseo sexual activo
  • El deseo sexual reactivo:

Como ahora mismo no estoy activado/a, si veo que mi pareja tiene ganas, me pregunto:

¿Quiero tener sexo? ¿Tengo ganas de todo lo que comporta tener una relación sexual?

 

Y, sin esa energía inicial, lo más probable es que te dé pereza tener un encuentro sexual.  

Por lo que, si vuestro modelo de relaciones de pareja es en escalera mecánica, el nivel de relaciones sexuales se verá disminuido

 

Necesitas un estímulo que te despierte el deseo sexual. 

 

Necesitas un modelo de sexualidad en el que puedas ir subiendo escalones de uno sin la obligación de llegar hasta el final. 

 

Es como si vas a un restaurante a comer sin hambre. Si te obligan a comer todos los platos del menú, probablemente decidas no ir.

Pero si puedes elegir si comer un entrante, un primero, un segundo y un postre o sólo una opción, seguramente estarás más receptivo/a a ir porque puedes elegir.

Puede que una vez comas un plato te apetezca otro, o puede que te sacies sólo con uno. ¿Quién sabe? Pero si tienes que dar una respuesta antes de activarte, la mayor parte de las veces dirás que NO

Mitos y creencias sobre el deseo sexual

  • El deseo sexual es una necesidad biológica básica:

Es cierto que el deseo sexual activo, es una necesidad pero no de la persona, sino de la especie para perpetuarse. 

 

Por muy placenteras que sean tus relaciones sexuales, si no las tienes no vas a morir.

El deseo no es una necesidad básica como comer, beber o dormir. Si no haces una de estas tres cosas, llega un momento en que tu cuerpo te da una señal porque necesitas alimentarte, beber o dormir.

Si no alimentas el deseo sexual reactivo poco a poco se va a ir apagando hasta, a veces, desaparecer. Ya que puedes satisfacer el impulso del deseo activo con una masturbación. 

  • El deseo sexual tiene que ser espontáneo:

Existe la creencia y, puede que tu también la tengas, de que el deseo sexual aparece de forma espontánea, sin hacer nada. Que tiene que «surgir» porque sino es de mala calidad.

 

Si nos referimos al deseo sexual activo, es cierto, se siente el impulso de «descargar», pero el deseo sexual reactivo no funciona así

 

No nos engañemos, tú y yo sabemos que, después de un tiempo, si no alimentamos el deseo sexual, este se apaga. No vas a estar un día sentado en el sofá y te van a entrar unas ganas irreflenables de tener sexo.

 

El deseo sexual reactivo es voluntad y es intencional.

 

  • Los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres:

Esto tampoco es del todo cierto. Por una cuestión fisiológica, sí que es verdad que los hombres tienen más deseo sexual activo que las mujeres, pero eso no quiere decir que tengas más deseo sexual o que siempre tengan ganas. 

 

Por eso es tan importante conocer ambos tipos de deseo, vigilar que no haya nada que te esté inhibiendo ninguno de los dos tipos y potenciar al máximo el deseo sexual reactivo. 

 

¿Qué es el deseo sexual hipoactivo?

Hablamos de deseo sexual inhibido cuando no hay interés (o muy poco) ni motivación hacia cualquier tipo de actividad sexual, ya sea individualmente o en pareja.

 

No piensas en sexo en tu día a día y no tienes fantasías eróticas. No te motiva masturbarte y tampoco sueles tomar la iniciativa en los encuentros sexuales con tu pareja, por lo que, seguramente, la frecuencia de tus relaciones sexuales ha disminuido.

 

Esta desmotivación tiene que ser mantenida en el tiempo, tener épocas de menos frecuencia sexual es totalmente normal, nuestro deseo sexual varía a lo largo del tiempo. 

¿Por qué se pierde el deseo sexual? Las causas

Causas físicas

Causas psicológicas

  • Preocupaciones, situaciones que te generan estrés y ansiedad
  • Falta de autoestima: es importante que estés a gusto contigo mismo y con tu cuerpo.
  • Cambios o problemas con tu imagen corporal o la de tu pareja: Si no estás a gusto con tu cuerpo, difícilmente querrás que otra persona te vea desnudo o podrás disfrutar de él.
  • Educación sexual represiva: que genera ideas erróneas, mitos y prejuicios sobre tus relaciones sexuales, así como sentimientos de miedo y vergüenza que te impiden vivir tu sexualidad con libertad.
  • Tu propia historia sexual: Si no ha sido placentera, difícilmente será una prioridad para ti.
  • Malas experiencias sexuales: Si tus relaciones sexuales no han sido placenteras, ya sea porque ha habido dolor, abusos o te has sentido obligado a hacer algo con lo que no te sentías cómodo.
  • Dificultades o sensaciones negativas en las relaciones sexuales: Sólo vas a querer repetir la experiencia erótica si te hace sentir bien y te conecta con el placer. Si tienes algún otro problema sexual es normal que, con el tiempo, acabes evitando tener relaciones sexuales.
  • Desconocimiento del propio cuerpo: Saber cómo funciona, qué te excita, qué te da placer...
  • La sexualidad no es una prioridad: Seguramente sacas tiempo para las cosas que consideras importantes, si el sexo es algo que dejas para el final, siempre habrá algo más urgente que hacer.
  • Tener relaciones porque toca: No porque tengas ganas, sino porque crees que tu pareja lo necesita y tienes que cumplir con "ciertos mínimos".

Causas relacionales

  • Problemas en la relación de pareja: Si no estás a gusto con tu pareja, si discutes constantemente, si no puedes ser tú mismo o desconfías... es probleble que el deseo sexual desaparezca.
  • Desacoplamiento sexual con la pareja: Tenéis distintos niveles de deseo sexual, diferencias en las preferencias sexuales...
  • Rutina y monotonía sexual: El problema es que deseo sexual necesita novedad y las parejas de larga duración estabilidad. Si lo haces siempre con la misma persona, sabes exactamente qué va a pasar, puede que no sea muy estimulante ¿no crees?
  • Maternidad y paternidad: Con la llegada de tu hijo vuestra sexualidad ha quedado relegada a un segundo plano.

¿Cuál es la frecuencia sexual normal?

Seguramente hayas oído aquello de «mejor calidad que cantidad». Pero muchas veces utilizamos esta frase como excusa ante la falta de deseo sexual.

 

La verdad es que hay personas que tienen una frecuencia sexual alta y otras más bajas y sus relaciones sexuales son satisfactorias, así como también hay parejas que tienen una frecuencia sexual menor y sus relaciones sexuales son satisfactorias y otras no.

 

Dicho esto, no existe una frecuencia estándar. No hay una cifra que te asegure una vida sexual activa, saludable y satisfactoria. Pero, como en muchas otras habilidades, cuanto más prácticas, más aprendes y más satisfactorio es.

 

Además cuanto menos sexo tienes, menos necesitas. Si tienes poco tiempo, estás cansado, ocupado… las relaciones sexuales se van quedando relegadas… En cambio, si tienes relaciones sexuales frecuentemente y son satisfactorias, más ganas vas a tener de volver a repetir.

 

Por tanto, la mejor frecuencia sexual para ti es la que tú decidas, aquella que se ajuste a tus necesidades y deseos.

 

Además, tu deseo sexual no es estable, sino que cambia, evoluciona y se modifica a lo largo de tu vida.

 

Por lo que es absolutamente normal tener períodos de más deseo sexual y otros en el que brilla por su ausencia. 

 

El problema surge si la frecuencia sexual ideal para ti no es la de tu pareja. Cuando esto ocurre tienes que llegar a un acuerdo con tu pareja y buscar el equilibro.

 

Opiniones pacientes con falta de deseo sexual

Ganas de mejorar y evolucionar en el terreno sexual

«Lo que más me ha ayudado de la terapia es la predisposición de María y los ejercicios que nos ha mandado.

 

Me he sentido súper cómoda y eso me ha permitido abrirme y profundizar en el proceso. 

 

Ahora soy más consciente de aspectos que antes no tenía en cuenta y tengo más herramientas para mejorar y evolucionar en el terreno sexual.

 

Recomendaría a María por la sinceridad y la tranquilidad que transmite».

 

(Terapia sexual en pareja : Falta de deseo sexual)

Disfrutar de cada uno de los placeres de la vida

“Al principio ir a terapia me parecía un poco impersonal y me daba bastante vergüenza.

 

Pero la empatía con María ha hecho que me sienta a gusto en todo momento a pesar de ser un poco tímida al principio con según qué…

 

Me ha dado la mano y ha hecho que me sienta segura de poder hablar de cualquier cosa, hasta el punto de ver lo que no era tan “natural” para mí, verlo de una manera totalmente normal.

 

Me siento más segura y mucho más feliz”.

 

(Terapia sexual individual: Falta de deseo sexual)

Si la información de este artículo se te ha quedado corta y necesitas un asesoramiento personalizado puedes consultar conmigo cualquier tema que te preocupe

¡Un abrazo y nos vemos en el próximo post!

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