Cuando la sexualidad se convierte en una zona de silencio, presión e inseguridad
La sexualidad no siempre se vive desde un lugar de disfrute, conexión y placer.
Cuando aparecen dificultades sexuales, es habitual sentir ansiedad, inseguridad y bloqueos.
Y con el tiempo, todo esto puede acabar afectando a cómo te sientes contigo, con tu cuerpo y con tu relación de pareja.
La terapia sexual es un espacio donde poder hablar de ello sin juicio, sin presión y sin necesidad de “hacerlo perfecto”.
Algunas de las dificultades que más trabajo en consulta
La sexualidad puede verse afectada de muchas maneras.
A veces estas dificultades aparecen de forma puntual. Otras veces llevan años generando inseguridad, presión, distancia o malestar.
Y aunque cada caso es distinto, muchas personas comparten algo parecido: la sensación de que «algo no funciona» y no poder hablar de ello con naturalidad.
Estas son algunas de las situaciones por las que más personas acuden a terapia sexual.
Problemas sexuales habituales en hombres
Problemas sexuales frecuentes en mujeres
Problemas sexuales comunes en pareja
Eyaculación precoz
Inseguridad o ansiedad durante las relaciones
Cambios vitales que afectan a la sexualidad (paternidad, enfermedades…)
Dificultad para llegar al orgasmo
Dolor en las relaciones sexuales
Vaginismo (dificultad para la penetración)
Desconexión con el placer o el propio cuerpo
Cambios vitales que afectan a la sexualidad (embarazo, maternidad, menopausia, enfermedades…)
Diferencias de deseo sexual
Relaciones sexuales montóntonas o rutinarias
Dificultades de comunicación sexual
Distancia emocional o pérdida de intimidad
Problemas de acoplamiento sexual
¿Cómo entiendo la terapia sexual?
La terapia sexual no consiste en decirte cómo deberías vivir tu sexualidad ni juzgar lo que te ocurre.
Muchas veces, detrás de una dificultad sexual, también aparecen emociones y experiencias que generan presión, miedo y desconexión.
Puede manifestarse como:
- Ansiedad
- Autoexigencia
- Desconexión con el propio cuerpo
- Miedo
- Vergüenza
- Experiencias dolorosas
- Dinámicas de pareja que generan presión
- Experiencias pasadas difíciles de sostener
Por eso, el objetivo de la terapia sexual no es solo “resolver un síntoma” como si fueras una pieza rota. Mi propósito es ayudarte a entender qué te está pasando para que puedas vivir tu sexualidad desde un lugar más seguro, libre y coherente contigo.
Detrás de cada problema sexual hay una historia que merece ser escuchada.
Historias reales de personas que iniciaron terapia sexual
Aprender a reconciliarme con el placer
Me he dado cuenta de que veía el placer como algo malo o inútil, hasta el punto de llegar a sentir miedo al placer sexual.
Durante el proceso pude entender de dónde venía toda esa exigencia y empezar a vivir el placer desde un lugar más tranquilo y sin juicios.
También encontré un espacio seguro para hablar de temas que llevaba mucho tiempo viviendo en silencio.
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“He aprendido a permitirme placeres que a veces restringía por considerar que eran una pérdida de tiempo.
Me he dado cuenta de que veo el placer como algo malo o inútil, llegando esto a causarme miedo al placer sexual.
Me ha ayudado mucho tu capacidad para mostrarme todo esto de una manera progresiva y sencilla, lo que me ha permitido entender qué me pasa y verlo con claridad.
Me has hecho sentir muy cómoda para hablar de temas que me resultaba complicado hablar y también el hecho de hablar sobre algunas experiencias pasadas y analizarlas me ha ayudado a superarlas”.
Paciente terapia sexual – Dificultad para llegar al orgasmo
Dejar de vivir la sexualidad desde la presión
La terapia nos sirvió para bajar la tensión y dejar de vivir la sexualidad desde la exigencia.
Poder hablar de lo que estaba ocurriendo sin reproches nos permitió recuperar la comunicación, entendernos mejor y volver a vivir la intimidad con más calma.
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» La terapia sexual ha sido algo distinta de lo que me esperaba. No me he sentido nada juzgado, más bien lo contrario, me ha servido para relajarme, para bajar la tensión que existía con mi pareja».
A partir de ahora no voy a agobiarme, voy a exponer la situación en pareja, sincerarnos, buscar soluciones conjuntas, sin exigencias de resultados inmediatos.
Te recomendaría porque transmites tranquilidad, observas y opinas lo justo en el momento adecuado. El clima de confianza y confort es óptimo».
Hablar de sexualidad sin sentir vergüenza
He podido dejar atrás una vergüenza que llevaba sintiendo durante muchos años.
El proceso terapéutico me ayudó a entender lo que estaba viviendo, sentirme acompañado y dejar de cargar en silencio con algo que llevaba demasiado tiempo pesando..
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“La interacción con María, ha creado un entorno en el que me he sentido cómodo para tratar mi situación, y ha tenido una actitud atenta y comprensiva. Es esto último lo que me ha ayudado a darme permiso a mí mismo para dejar de sentir la vergüenza tóxica que llevaba sintiendo durante muchos años.
Lo que cambiaría de la terapia es la fecha de inicio: ojalá hubiera comenzado antes. Aunque supongo que comencé el proceso cuando estuve listo para ello.
He podido pasar página de una situación que llevaba años enquistada, y algo de sabiduría emocional.
Recomendaría a María a alguien que necesitara ayuda con algún bloqueo psicológico o sexual porque su intervención realmente ayuda a desencallar este tipo de situaciones: posee conocimiento y experiencia, con los que sabe orientar la terapia en la dirección adecuada, y también una trato cercano y comprensivo, con el que crea un ambiente idóneo para que uno se sienta cómodo y seguro.«
Paciente terapia sexual 2021 – Bloqueo sexual
Cuando poner palabras a lo que pasa cambia muchas cosas
No esperábamos sentir tanta confianza para hablar de algo tan íntimo
La terapia nos ayudó a entender mejor lo que estaba ocurriendo, normalizar nuestra situación y dejar de vivirla desde el miedo o la sensación de estar “haciendo algo mal”.
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«Durante el proceso de terapia hemos podido poner palabras e identificar la raíz del problema, pudiéndolo ver normal y natural con múltiples soluciones. Hemos ido mejorando los puntos clave de ambos hasta encontrar la solución.
Lo único que cambiaría es no haber empezado antes.
Recomendamos mucho a María ya que es una persona de trato muy fácil, con la que te sientes en confianza desde el minuto 1 y hace que temas íntimos se puedan hablar distendidamente y sin sentirse juzgado.
No esperábamos abrirnos tan rápidamente y sentirnos con tanta confianza con una persona externa a la relación.»
Precios y funcionamiento terapia sexual
Para que puedas planificarte con total tranquilidad, aquí tienes los detalles de cómo nos organizaremos:
Precio: 70 euros por sesión.
Duración: 50 minutos.
Frecuencia sesiones: Nos encontraremos de forma quincenal o mensual, adaptando el ritmo a la evolución de tu proceso.
Forma de pago: En efectivo después de la sesión.
Cancelaciones: Si necesitas modificar o cancelar tu cita, te pido que me avises con un mínimo de 24 horas de antelación. Así podré ofrecer ese espacio a otra persona que lo necesite.
Precio: 90 euros por sesión.
Duración: 50 minutos.
Frecuencia sesiones: Nos encontraremos de forma quincenal o mensual, adaptando el ritmo a la evolución de tu proceso.
Forma de pago: En efectivo después de la sesión.
Cancelaciones: Si necesitas modificar o cancelar tu cita, te pido que me avises con un mínimo de 24 horas de antelación. Así podré ofrecer ese espacio a otra persona que lo necesite.
Precio: 70 euros por sesión.
Duración: 50 minutos.
Frecuencia sesiones : Nos encontraremos de forma quincenal o mensual, adaptando el ritmo a la evolución de tu proceso.
Forma de pago: Por transferencia bancaria o Bizum antes de la sesión.
Cancelaciones : Si necesitas modificar o cancelar tu cita, te pido que me avises con un mínimo de 24 horas de antelación. Así podré ofrecer ese espacio a otra persona que lo necesite.
Preguntas frecuentes sobre terapia sexual
Aquí encontrarás algunas de las dudas más frecuentes antes de empezar terapia sexual. Si hay algo que necesites preguntarme, puedes escribirme sin compromiso.
¿Cómo sé si necesito acudir a terapia sexual?
Muchas personas llegan a consulta pensando que “deberían poder resolverlo solas” o quitándole importancia a lo que sienten.
No necesitas esperar a que la situación sea insostenible o destruya tu relación para pedir ayuda.
Cuando la intimidad empieza a generar ansiedad, bloqueo, inseguridad o malestar es el momento de iniciar una terapia sexual.
No hay problemas pequeños, hay historias que merecen ser atendidas a tiempo.
¿Cuántas sesiones son necesarias para resolver un problema sexual?
Cada persona y cada proceso es diferente.
La duración depende de lo que esté ocurriendo, del tiempo que lleve pasando y de los cambios que se produzcan en el proceso terapéutico.
Mi objetivo siempre es ayudarte a entender lo que pasa y que no necesites depender de la terapaia más tiempo del necesario.
¿Cómo es una primera sesión con una sexóloga?
La mayoría de personas que llegan a consulta nunca han hablado antes con una sexóloga y suelen venir con nervios, dudas o vergüenza.
Y es completamente normal.
La primera sesión tiene dos objetivos:
- que puedas sentirte en un espacio seguro donde hablar sin juicio,
- y entender qué está ocurriendo para empezar a orientarnos.
Hablaremos de lo que te preocupa, de cómo lo estás viviendo y de qué necesitas en este momento.
No necesitas saber explicarte “perfectamente” para empezar.
¿Tengo que ir a terapia sexual con mi pareja?
No.
Puedes venir individualmente aunque estés en pareja.
Muchas personas empiezan el proceso solas y, si tiene sentido, más adelante hacemos alguna sesión conjunta.
Y si tu pareja no quiere venir, no pasa nada. Lo importante es que tú puedas empezar a trabajar aquello que te preocupa.
¿Es confidencial lo que hablamos en sesión de sexología?
Sí. Como psicóloga colegiada, trabajo bajo el código deontológico del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña y la normativa de protección de datos.
La confidencialidad solo se rompe en situaciones excepcionales contempladas legalmente, como riesgo grave para tu vida o la de otra persona.
¿Trabajas con mutuas?
Actualmente trabajo con Assistència Sanitària Col.legial como sexóloga.
Además, algunas aseguradoras cuentan con modalidad de reembolso, por lo que puedes consultar con tu compañía si tu póliza incluye esta opción.
En ese caso, te facilitaré la factura correspondiente para que puedas gestionarlo con tu aseguradora.
Quiero empezar terapia sexual ¿Cómo puedo pedir visita?
No necesitas tenerlo todo claro para empezar. A veces, escuchar lo que nos pasa en voz alta ya es una forma de empezar a entenderlo.
Si algo de todo esto te resuena, puedes escribirme por WhatsApp o enviarme un email contándome brevemente qué te preocupa.
A partir de ahí buscaremos un espacio para conocernos y valorar cómo puedo ayudarte.
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