Contarlo a la familia es una decisión personal y voluntaria que hay que sopesar según la situación real de cada persona, aunque lo ideal sería que todas las personas pudieran vivir su sexualidad abiertamente.

 

Por tanto, antes de tomar una decisión es necesario realizar algunas reflexiones personales:

  • ¿Te sientes cómodo/a con tu orientación sexual? Si tienes sentimiento de culpa y periodos de tristeza, quizá sea mejor posponerlo, ya que decirlo suele requerir mucha energía.
  • ¿Cuentas con el apoyo de otros/as? Por si la reacción de tus padres fuese negativa, deberías tener a alguien o algún grupo al cual puedas recurrir para buscar apoyo y fuerza emocional en esos difíciles momentos.
  • ¿Tienes suficientes conocimientos acerca de la homosexualidad/bisexualidad? Tu familia seguramente reaccionarán en base a la educación recibida y al concepto que tiene la sociedad o su círculo relacional al respecto. Si has realizado alguna lectura seria sobre el tema, podrás ayudarlos compartiendo información y estudios fiables.
  • ¿Cuál es el ambiente emotivo en el hogar? Es preferible escoger el momento adecuado para comunicarlo. Debe ser un momento en el cual la familia no se esté enfrentando a problemas graves
  • ¿Puedes ser paciente? Tus padres pueden necesitar bastante tiempo para asimilar la noticia si no la había considerado antes de que la compartieras. Este proceso es muy personal y para algunas personas puede ser muy largo, durar meses o incluso años.
  • ¿Qué te motiva a hablar ahora? Lo ideal es que te motive el amor que sientes por tu familia y la incomodidad vivida por la distancia que existe entre vosotros. No utilices esta revelación porque estés enfadado/a durante una discusión, usando tu sexualidad como un arma.
  • ¿Tienes materiales disponibles? La homo/bisexualidad es un tema sobre el cual la población general no suele estar muy bien informada. Por lo que sería de gran ayuda tener a mano, por lo menos, unas de las siguientes informaciones: un libro dirigido a las familias, el número de teléfono de una persona de contacto de una asociación de padres y madres con hijos LGTB o el nombre de un terapeuta que pueda tratar el tema de una manera adecuada.
  • ¿Dependes económicamente de tu familia?Si sospechas que tu familia puede llegar a retirarte el apoyo económico para tus estudios u obligarte a salir de casa, deberías considerar si es preferible esperar a que no tengan ese control económico sobre ti.
  • ¿Cómo te llevas generalmente con tu familia?Si siempre te has llevado bien con tu familia y siempre os habéis demostrado vuestro cariño y respeto, probablemente, podréis tratar este asunto de una manera positiva.
  • ¿Estás decidiendo esto tú mismo/a? No te sientas presionado a hacerlo si no estás seguro/a de que va a ser beneficioso para ti (sea cual sea la reacción que recibas).

Las sugerencias propuestas aquí, parten de la sospecha de que tu familia, o al menos un miembro de ella, va a ser comprensivo/a.

 

 

Hay que tener en cuenta que cada familia es única. Aunque la mayoría de familias pasan por las etapas que voy a describir, hay que ser flexibles.

 

Son mínimas las familias que encajan perfectamente con las descripciones que siguen, pero el tener una idea acerca de qué esperar y cómo reaccionar de manera constructiva, te puede ayudar a dar este paso con cierto grado de conocimiento y apoyo.

Padres e hijos intercambian papeles

Al hablar con tu familia puede que encuentres que los papeles de “padre/madre” e “hijo/a” se intercambian por un tiempo y debas  y darles un tiempo para poder expresar sus sentimientos y llegar a comprender.

 

Tienes que ser paciente, seguramente repetirás muchas veces los mismos argumentos. Es posible que tu familia evolucione lentamente al principio y que su reacción sea muy emotiva.

 

Permíteles que se tomen su tiempo y espacio. Recuerda lo que tú has luchado durante años, aunque los asuntos que tu familia va a tratar se parecen a los que tú te has enfrentado, la diferencia es en que tú ya te has adelantado en el proceso.

La separación y la privacidad

Algunas familias pueden tomar la noticia como una privación temporal del hijo/a que han conocido y querido.

 

Al igual que en el duelo por la pérdida de un ser querido, la primera reacción de las familias, a veces, se concentra en la separación y la pérdida, pero suelen ser sentimientos más bien temporales.

 

La mayoría de las familias piensan que conocen y comprenden perfectamente a sus hijos desde siempre porque no son conscientes de la evolución interior que ha hecho éste.

 

A veces, cuando descubren que su hijo es homosexual o bisexual, pueden sentir que la imagen que tenían de él o ella no se corresponde en absoluto a la realidad. Les puede llevar un tiempo aceptar la situación.

 

Incluso aunque anteriormente tu familia hubiera dudado sobre tu orientación sexual, ahora deberá enfrentarse de manera consciente al hecho de que eres homosexual o bisexual y aceptarte tal y como eres.

 

Con paciencia y comprensión se puede restaurar la relación original. En la mayoría de los casos el vínculo se estrecha aún más porque a partir de ahora estará basado en la honestidad mutua.

 

Algunas de las siguientes etapas puede ocurrir fuera de orden o que no se den algunas de ellas. Algunas personas avanzan por estas etapas en sólo tres meses, pero para otras es necesario incluso años.

Etapas de comprensión

La negación

Protege a la persona de un mensaje amenazante o doloroso. Puede ir desde la hostilidad a la no aceptación, pasando por el desprendimiento o el rechazo.La percepción que tienen sobre tu orientación sexual ha sido distorsionada por los mensajes que han recibido y asimilado de una sociedad con fuertes raíces homofóbicas y bifóbicas.

 

Puede manifestarse desde un estado hipnótico sereno hasta el llanto o los gritos histéricos. Muchos padres lloran con frecuencia.

 

Algunas familias piensan, equivocadamente, que la orientación sexual de su hijo es producto de un capricho, una rabieta o una elección personal y que, por tanto, se puede reconducir.

 

En estos momentos podrías sugerir el nombre de algún psicólogo si tu familia considera que el asesoramiento podría aclarar su confusión.

 

No sería recomendable que sugirieses una persona homosexual/bisexual, ya que tu familia querrá a una persona con un punto de vista “imparcial”. En este sentido, sería muy conveniente acudir a alguna asociación de padres y madres.

 

Si su negación toma la forma de “No me interesa hablar de ello” y no cambian durante una semana, deberás tomas la iniciativa gradual y cautelosamente.

 

No es necesario que les brindes más información sobre tu intimidad de la que te pidan, ya que podrían desarrollar defensas más fuertes.
Deberás estar preparado para conversar con tus padres individualmente, si fuese necesario.

El choque

Esta etapa puede ser prevista si sospechas que no tienen la menor idea sobre lo que te propones compartir. La duración varía de 10 minutos a una semana, pero por lo general se disipa en unos días.

 

El choque es una reacción natural en la que necesitamos un tiempo para evitar la angustia y el disgusto

 

Comunica a tus padres que la presión social no te ha permitido sincerarte con ellos, pero que ya no soportas la distancia que este secreto genera entre vosotros.

 

Asegúrales tu amor. Dilo más de una vez. Recuérdales que eres la misma persona hoy que la que eras ayer. A veces puede que no pasen por la fase de choque porque ya se lo esperaban.

El sentimiento de culpa

La mayoría de las personas que se enfrentan a la homosexualidad o bisexualidad la consideran como un «problema» y se preguntan: «¿Cuál es la causa?

 

Creen que si dan con el origen, entonces la “curación” estará al alcance.A pesar de que ambos padres suelen sentirse culpables, el padre del mismo sexo que el hijo es el que lo siente más agudamente. Si tu progenitor te crió sin pareja puede culparse aun más como responsable por la pérdida, separación o divorcio del cónyuge.

 

Tú puedes ayudar de varias maneras. Asegúrales que no existe causa alguna. Diles que el origen de la orientación sexual no se conoce. Un libro puede atraerles en estos momentos porque representa una autoridad. Si sabes de alguna asociación que haya ayudado a otras familias, ten su nombre listo para dárselo.

La expresión de sentimientos

Cuando esté claro que el sentimiento de culpa y la autorrecriminación no son productivos, harán preguntas, escucharán tus respuestas y aceptarán sus sentimientos. Éste es el momento para el diálogo constructivo. Ahora brotará toda una gama de sentimientos.

 

Ya que tú has experimentado muchos de estos sentimientos (aislamiento, temor al rechazo, dolor, confusión, temor al futuro…) puedes compartirlos ya que, posiblemente sean parecidos a los suyos.
Permíteles que se tomen suficiente tiempo para que lo expresen por sí mismos; no dejes que tus necesidades se sobrepongan a las suyas.

 

La ira y el dolor son los sentimientos más frecuentes. Es mejor que los exterioricen a que los escondan o los intenten negar. Enfrentarte a estos sentimientos puede ser difícil.
Quizás tengas la tentación de retirarte, arrepintiéndote de haber planteado el asunto. No te des por vencido, no des marcha atrás. Al expresar estos sentimientos, tu familia está camino de la recuperación.

La decisión personal

A medida que el choque emocional disminuya, tu familia podrá enfrentarse de una manera más racional al asunto.La manera que escoge cada persona refleja la actitud que ella está dispuesta a asumir al enfrentarse a la situación.

 

La mayoría continuará queriendo a sus hijos e hijas. Aceptarán la realidad de su orientación y le brindarán su apoyo. Ahora la relación estará basada en la honestidad y el respeto mutuos. La mayoría de las familias dicen que su relación mejora.

 

Algunas veces, pueden responder dejando claro que es un asunto que no requiere más discusión. Aunque pueden hablar del tema, lo consideran muy delicado. Han progresado hasta cierto punto y no quieren avanzar más. Esto no indica necesariamente una actitud negativa hacia ti.Ellos conocen sus límites y no quieren ser empujados más allá de estos.

 

Aunque deberás respetar esta actitud, todavía podrías intentar echarles una mano. Diles que los quieres. Déjales conocer gradualmente lo que consideres relevante en lo referente a tu homosexualidad/bisexualidad.

 

Esfuérzate por no dejar que se alejen de ti. Preséntales a alguna de tus amistades; el conocer a otras personas homo/bisexuales (en números reducidos) les ayudará a romper con los tópicos.

 

Acudir a reuniones de grupo con otras familias también les puede ser de gran utilidad para aumentar sus recursos. No es raro que la familia retroceda un paso o dos y vuelva a discutir algo que tu creías que ya se había resuelto. Dales tiempo para digerirlo.

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¡Estaré encantada de ayudarte! 

¡Un abrazo y nos vemos en el próximo post!

 

Bibliografía: Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB)