vacío existencial

¿Sientes que tu día a día es una rutina?  ¿Que vives lo mismo una y otra vez?

¿Nada te motiva lo suficiente y no te apetece hacer nada en especial?

¿No te sientes ni bien ni mal, estás en un punto medio, viendo los días pasar, sin más?

¿Te sientes vacío/a por dentro, nada te llena, ni nada te satisface?

 

Todas las personas experimentamos, en algún momento de nuestras vidas, crisis existenciales en las que nos sentimos agobiados y nos planteamos: ¿para qué estoy aquí? ¿cuál es mi propósito? ¿tiene sentido mi vida?

 

Si sentirte vació/a, sin nada que te motive lo suficiente se ha convertido en un estado habitual, debe saltarte la alarma: algo no va bien. 

 

En este artículo voy a darte algunas pautas que espero que te guíen para resolver este problema, si aún así no es suficiente probablemente necesites una ayuda más personalizada iniciando un proceso de psicoterapia.

El sentido de la vida

Cuando hablamos del sentido de la vida lo hacemos (valga la redundancia) en torno a tres sentidos: 

El sentir como sensación

Sentir la vida significa que conectas y fluyes con las experiencias del día a día, y, para ello es necesario que seas consciente del aquí y el ahora. Implica ser consciente que sientes, que estás vivo y estás viviendo. 

 

Si, por el contrario,  vives con el piloto automático puesto te vas a perder muchas cosas. Si no contactas con el mundo, el mundo pierde el sentido. 

 

Sentir la vida tiene que ver con los sentidos, las emociones, las motivaciones, los sentimientos y los afectos. Contactar con el mundo puedes ser agradable (placer) o desagradable (dolor), buscando el placer y evitando el sufrimiento. 


Las personas con dificultades para conectar emocionalmente suelen tener una vida apagada que describen como una sensación de vacío físico

 

Si sientes esta sensación de vacío puede que busques la forma de llenarlo (pueden apareces conductas compulsivas o adictivas) y, si no puedes, seguramente buscarás calmar (mediante diversiones o diferentes sustancias) esta sensación tan desagradable. 

 

El sentido como dirección de tu vida

Una vez conectas emocionalmente con el mundo que te rodea, te puede asaltar la pregunta ¿y ahora qué hago? ¿hacia dónde voy?

 

El sentido como dirección tiene que ver con orientarte en tu vida y, para poder hacerlo, es necesario que tengas metas y proyectos que alcanzar (una dirección a la que poder dirigirte). 

 

Todo el mundo necesita organizarse la vida dándole una dirección que le genere continuidad y estabilidad.

 

Aunque es cierto que, en una sociedad líquida como la nuestra, con tantos cambios a todos los niveles (laborales, afectivos, relacionales…), no es de extrañar que tengamos una sensación continua de insatisfacción que nos haga replantearnos contínuamente sobre el sentido de nuestra vida. 

 

Para tener metas y proyectos tienes que crear un espacio imaginario dónde plantearte y fantasear sobre tu futuro. Aquí es dónde surge el deseo, entre lo que eres ahora y lo que no, pero te gustaría ser.

 

Lo que va a llenar tu vacío es justamente esta dirección o propósito. 

 

Si tu falta de dirección en la vida es momentánea debido a una pérdida o fracaso,no te preocupes, cuando lo superes todo volverá a la normalidad. 

 

Pero hay personas en las que la falta de dirección es una manera de estar en el mundo, suelen deambular por la vida sin rumbo. 

El sentido como significado de tu vida

Si te murieras ahora,.. ¿qué historia explicarías? ¿para qué has vivido? ¿de qué ha servido tu vida?

 

Vives una vida que te ha sido dada, por lo que tienes que responsabilizarte de ella y encontrarle un sentido para, el día de mañana, poder morir en paz. 

 

Sólo si encuentras una coherencia a tu historias de vida, podrás encontrarle un sentido. 

 

En el siguiente punto, te explicaré cómo puedes darle significado a tu vida a través del proyecto existencial. 

 

¿Cómo llenar el vacío y dar sentido a la vida?

Cuando naces, no vienes de otra parte, apareces en el mundo, te desarrollas y sigues un ciclo vital, como cualquier ser vivo hasta que mueres.

 

Ahora bien, como el mundo de los humanos es un mundo de sentidos, tenemos la capacidad de preguntarnos ¿para qué? ¿qué sentido tiene? 

 

El sentido no se tiene, se da. Tu destino no está prefijado a priori, sino que tú te preguntas por el sentido de tu vida, y tú vas a construir y decidir tu manera de estar en el mundo. 

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Reconoce el vacío que sientes

El primer paso para resolver esta sensación de vacío es reconocer que tienes un problema.

 

En lugar de rechazar lo que te está pasando e intentar refugiarte en comportamientos compulsivos dañinos para no sentir el vacío; es más adecuado aceptar que necesitas buscar un sentido a tu vida.

Permítete sentir el vacío

Déjate sentir el vacío, la apatía y las emociones que les acompañan. ¿Necesitas llorar? Llorar. ¿Necesitas enfadarte? Enfádate. 

 

Si le das un espacio a las emociones (aunque sean desagradables), ellas te informarán de qué hay detrás de este sentimiento de vacío.

 

Las emociones son brújulas emocionales que pueden ayudarte a orientarte y saber qué dirección tomar. 

Comprométete contigo mismo

Deja de buscar fuera para llenar el vacío y empieza a mirar dentro de ti. 

 

Superar una crisis existencial pasa por crearte un mundo propio, donde seas tú quien decida por ti mismo y no en función de los demás. No se trata de que recuperar un mundo perdido, sino de que construyas uno nuevo para ti. 

 

Si dejas las decisiones importantes en manos de los demás sin atreverte a asumir las riendas de tu existencia, seguramente acabarás generando una dependencia. 

 

Descubre tu proyecto existencial e histórico

El proyecto existencial hace referencia a cuál es tu misión en el mundo. Y esta misión no hay que descubrirla (recuerda que no hay un destino prefijado) sino construirla. 

 

Y esto se hace a través de los proyectos históricos, que son las formas en que se concreta el proyecto existencial.

 

¿Cómo descubro mi proyecto existencial e histórico?

 Si la ilusión de tu vida es ser doctor/a, esto sería un proyecto histórico (la forma concreta), pero ¿para qué? ¿con qué finalidad? respondiendo a estas preguntas descubrirás el proyecto existencial. 


Este para qué va a seguir estando en tu vida independientemente de tus éxitos o fracasos concretos. Por lo que si un proyecto histórico fracasa, el sentido de tu vida sigue estando ahí, sólo tienes que concretarlo por otra vía. 


De igual forma, si te proyectas en el mundo para cuidar o ayudar (proyecto existencial), para descubrir en qué proyectos históricos se puede concretar , puedes preguntarte: ¿Qué puedo hacer para cuidar o ayudar a los demás? 


También puedes echar una mirada a tu pasado y ver qué proyectos has realizado porque de verdad querías, porque eran coherentes contigo e intentar buscar algún patrón. ¿qué te movía a hacer esas cosas? Cuando realizas un proyecto histórico es cuando te sientes más tú. 

El problema surge cuando confundimos el proyecto existencial con el proyecto histórico. 


Por ejemplo ser madre o padre es un proyecto histórico porque es concreto, si lo confundes con el existencial entonces “tu vida sólo tiene sentido si eres madre/padre”. ¿Qué pasaría sino eres fértil?


Que probablemente tu vida carecería de sentido y con ello llegaría la sensación de vacío existencial. Por lo que deberías preguntarte ser padre/madre ¿para qué? ¿qué hay detrás de todo esto? Así descubrirás tu proyecto existencial. 

 

 

Si la información de este artículo se te ha quedado corta quieres hacerme un comentario o necesitas iniciar una terapia psicológica en Barcelona u online ponte en contacto conmigo. 

 

¡Estaré encantada de ayudarte! 

¡Un abrazo y nos vemos en el próximo post!