decir no

¿Cuántas veces haces cosas que no quieres, por no saber decir que no? 

¿Cuántas veces te comprometes con cosas que no quieres por no saber negarte? ¿Por qué actúas así? ¿Qué consecuencias tiene que lo hagas? ¿Cómo puedes dejar de hacerlo sin sentirte culpable?

 

En este artículo me gustaría darte respuesta a todas estas preguntas para que puedas superar este miedo a decir no. 

La dificultad para decir que no nace del temor a que la otra persona te deje de querer. Las personas con miedo a decir no son personas con poca autoestima que se valoran a sí mismas en función de la opinión de los demás. 

 

Por tanto, necesitan que los demás les quieran y valoren para sentirse bien y, para no perder su simpatía muestran una constante disponibilidad a todo aunque salgan perjudicadas o no estén de acuerdo.

 

Además, tienen la creencia de que si llevan la contraria o no aceptan las tareas que les piden, aunque no les corresponda, son egoístas con lo cual se sienten culpables cuando tienen que decir que no.

¿Qué precio estamos pagando?

Decir que «sí» o que «no» es una decisión que tomamos a diario y, sea cual sea la respuesta, elegir implica obtener algo, pero también renunciar a algo. Veamos ambas opciones.

 

Cuando decimos que sí queriendo decir no, conseguimos la aprobación y el cariño de los demás. ¿Quién no sería amigo de alguien que te dice que «sí» a todos los favores que le pides?

 

Pero existe un pequeño inconveniente y es que si siempre decimos que «sí» anteponemos las necesidades y los deseos de los demás y perdemos de vista los nuestros, corriendo el riesgo de acabar viviendo la vida de los demás en lugar de la nuestra. 

 

Cuando aprendemos a decir que «no», nos encontraremos que algunas personas de tu entorno no lo aceptan e intentan hacerte sentir culpable, consciente o inconscientemente, porque ya no satisfaces sus necesidades. 

 

Por otro lado, al decir «no» estás ganando tiempo y energía para ti mismo, para conectar con tus deseos y necesidades, te legitimas y aumentas la seguridad en ti mismo. 
Cuando dices «no» te valoras a ti mismo y te haces valorar por los demás.

 

Tanto para una opción como para la otra estás ganando y perdiendo algo. ¿Qué precio estás dispuesto a pagar? 

 

Aprendiendo a decir que no

Antes de aprender a decir que «no», hay que plantearse dos cuestiones: si quieres hacerlo y si puedes hacerlo. 


Se trata de que encuentres un equilibrio entre tus intereses y el de los demás utilizando la asertividad. 

 

¿Qué es la asertividad? La asertividad es la capacidad para hacer valer tus derechos sin manipular a los demás y sin dejar que te manipulen.

 

¿Cómo puedes decir NO de manera asertiva?

Existen tres maneras:

La primera consiste en escuchar lo que ha dicho el otro, repetir lo que ha dicho para que el otro vea que lo hemos entendido y después decirle que no.  
«Me estás pidiendo que me quede con los niños el viernes ¿correcto? NO me viene bien ese día».

 

Otra manera es decir de entrada que no y luego dar una explicación.  «Gracias por la invitación, pero prefiero no ir porque he salido tarde del trabajo y estoy agotada». 

 

En otras ocasiones, podemos decir un NO temporal si no nos va bien en ese momento, pero no descartamos en el futuro. «Estos días no puedo quedar para comer, llámame la semana que viene y quedamos un día». 

 

Si la otra persona sigue insistiendo debes mantenerte firme en tu punto de vista, repitiéndolo las veces que sea necesario con tranquilidad y sin entrar en discusiones ni provocaciones que puede hacer la otra persona. 

 

En definitiva, cuando aprendas a decir NO a las peticiones de los demás de forma asertiva, empezarás a tomar el control de tu vida, y a redirigir tu tiempo hacia las personas y actividades que son verdaderamente importantes para ti. 

 

Si la información de este artículo se te ha quedado corta quieres hacerme un comentario o necesitas iniciar una terapia psicológica en Barcelona u online ponte en contacto conmigo. 

 

¡Estaré encantada de ayudarte! 

¡Un abrazo y nos vemos en el próximo post!

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